Se sentó por un solo momento a descansar
Y empezó a escupir sangre y poesia
Casi toda la que pudo
Sus ojos miraron hacia el techo por ultima vez
La lámpara aún estaba, igual de hermosa
Colgada con la misma intensidad
Igual de alta
El interruptor murió de plástico
El señor suspiró sin querer
Creyó oír un acordeon, o quizas dos
No, solo uno
Sombras lo tumbaron en una caja vacía
Derrapó por la ciudad hasta el cementerio de siempre
Flotó entre lápidas sucias y limpias
Vaya celebración de su treinta aniversario
El queria soplar la lámpara
En un pastel de vestido largo
Pero bufó recuerdos, felices y tristes
Eso no era viento, era humo
Se habia acabado amigo mio
Tenia toda la eternidad para cantarlo
Para recordar mas humo
El resto del mundo desafinó
Con la muerte, una nota faltaba
Y se creaba una nueva melodia que nadie cantaba
No pudo ver quien acudió a su funeral
Pero una voz de mujer casi lo resucita
Leía el epílogo de su cama
Casi con tristeza
“Nunca lo consiguió”
Y los gusanos empezaron a devorarle
Que empacho de amor se dieron
Pero a muchos les supo a muerte...
