sábado, 3 de abril de 2010

HERIDA SIN SALIDA

Le han disparado en el pie de siempre

cojeando se arrastra por suerte y muerte

en la cueva de los desechos roídos

ahí van a beber todos los abstemios

y se embriagan con la oscuridad de los dioses

retienen imagenes de metamorfosis

reiteran su caída con eco y sobredosis.

Marquesinas fantasmales viajantes

su camino ha vuelto el solo

por sus propios atajos de chimenea

llenos de hollín y gangrenada madera

vasos de cristal roto cubiertos de sangre

relamida por la brisa oportunista

si infectarle del todo la mente

se ha mudado por fin al ultimo piso.

Ahora solo quiere saltar en ayunas

fumar con pipas barnizadas

leer libros equivocados

expulsar al techo de su refugio gris

ver el cielo, gritar su nombre

beberse toda su cordura de un trago

tos de invierno, amor de verano

empaquetado al fondo de un camerino vacío

que no es suyo, pero es casi mio.

Hagamos autoestop en el hospital, vieja amiga

yo te extirparé el ombligo

si tu curas mi agrietado destino

en la sala herida sin salida

con el bisturí que tienes escondido

en tu perfecta sala de espera

que me ha contagiado el vino

tus labios reencarnados parisinos

anestesiados por culpa del olvido.