viernes, 28 de agosto de 2009

SILVER





He puts on the mask and the silver suit, ooh-uhoh
Takes his knife for a noble porpose, yes he does
And perhaps he'll use his shiny ax
Silver is a saviour from genuine past,not for mass

Painting inspiration with dark passion, uoo-oh
A new millenium genius forbidden too soon, such a waste
Sculptures with no mercy are so expensive
Bleeding coins is part of his last performance

Stab me with your art
argent, red and black

Stab me with your art
argent, red and black

Silver is planning an elegant murder, ooh-uhoh
bloody little pieces became great art, filthy heart
transform my canvas in my soul mirror
I'm just a pupil, teach me something master

What a pictorial slasher to remember
His identity is such a mistery for me, and for them
I can tell, you won't be able to buy him
And that nightmare you had was his legacy


Stab me with your art
argent, red and black

Stab me with your art
argent, red and black (oh Silver!)

Stab me with your art
argent, red and black (oh silver!)

Stab me with your art
argent, red and black (oh silver!)

Oh Silver! Paint it Silver!
Oh Silver! Paint it Silver!




Bienvenidas pulgas y demas seres insignificantes del universo infinito y decimal. Nadie cree ya en el infierno, pero el infierno es lo que os voi a mostrar. El INFIERNO PRIVADO cultivado al mediodia, cuando parece que el sol pueda destruir cualquier sombra y cualquier siesta digerir la comida. Algo se inquieta en tu estómago, algo se mueve en las sombras duras que atraviesan cualquier cuerpo, vivo o muerto, que se interponga en la autopista del terror absoluto.

Pasen y lean coagulados relatos de interés dudoso, y pulsión implosiva que pondra huevos en vuestro cerebelo y las larvas se comerán vuestros sueños y excrementarán las mas variopintas pesadillas.


INFIERNO#2
Silver

Oscuridad.
La oscuridad és el principio y el fin de la creación.
Un niño corre por un oscuro salon. Llora de rabia. En su mano un refinado cuchillo de vajilla de plata. Lo empuña sin ningun tipo de inocencia. - ¡Puta..!- chilla el infante. Es el resultado del juicio.
Triunfo.

Silver recorre los plateados pasillos de su mansión. Extrañamente, la argenta pintura devora la luz de largos corredores sin puertas. Silver luce una larga americana plateada, debajo de las anchas mangas, vemos guantes negros. Sus ojos no los vemos. Solo hay una mascara lisa de plata, con los unicos rasgos humanos de unos acentuados pomulos que proyectan sombra donde deberia haber una boca. Silver no necesita boca. A nadie le interesa lo que dice. Solo su obra. Su magnifica obra. El cardenal de plata.
Asi lo llaman los criticos. Silver aborrece ese apodo. Silver aborrece los criticos. Silver aborrece su vida.

Quien es Silver. Habla de el mismo en tercera persona. Y lo hace, porque sabe que Silver no es mas que su obra, un parásito que ha desmembrado su identidad. Hace tanto tiempo... En cuanto su cabeza intenta recordar, se encuentra otra vez con los lujosos pasillos plateados, sin puertas. Choca con ellos y se pierde. El tiempo no atraviesa la plata. Se ha quedado encerrado en su brillante carrera. Silver gime y cae de rodillas.
La mascara ahoga el gemido.

Es un artista. Los artistas gimen. - Soy pintor- cree gimotear Silver. Quizas lo fuera años atras. La frase le es familiar, pero mas allá no hay nada. Los criticos se reunen y admiran la obra de Silver. El lo sabe. Sabe que lo admiran. La admiración da dinero. Con el dinero compra plata.
Con la plata moldea. Moldea cosas. Extrañas formas que crean retorcidas sombras. -Silver nos ha convertido en físico la oscuridad.- Los criticos aplauden. El brillo de la plata les ciega, el brillo de la plata oscurece la luz. El reflejo es vacío. Los criticos aplauden y aplauden y aplauden. Silver es un personaje que han creado ellos. Silver vuelve a gemir. Necesita crear otra cosa. Necesita un color. La plata le hace olvidar. Quizas el color le de descanso. Silver solo consigue recordar un color. El rojo. Rojiza esperanza envuelve por un momento su tragica figura.


Ah, inspiración. Hoy Silver se reinventará. Silver será pintor. Nada de plata. Solo rojo. Ah, inspiración. -Mi musa- se responde Silver. Su musa. Ahora ve puertas. Sus cerraduras son plateadas y sus llaves también. Pero hay puertas. -Mi musa- Silver las llama. Silver abre una puerta, El hedor atraviesa su mascara. Silver tiene una musa. Esta encadenada detras de la puerta. Silver la huele. Huele sus heces. Ya no recuerda cuando la cazó en el paraiso perdido detras de la plata. Pero aun esta viva. No la oye porque le cortó la lengua. Pero su desnudo cuerpo sisea entre las cadenas de plata. Grita en silencio. Silver la viola otra vez. -Mi musa-. La chica se retuerce. Silver sabe que ya no es una musa, es una gorgona. Silver no quiere otro orgasmo plateado, Quiere rojo. Asi que la mata con su cuchillo de plata. Una muerte que le causa un orgasmo a la chica, libertad al fin. Chapotea en su sangre. Su americana plateada se tiñe de color. Gloria. Gloria al rojo. Llaman a la puerta, és el extasis, Silver lo deja entrar, y juntos, se dan un banquete de rojo, engullen rojo, mastican rojo. Devora a la musas. El y el extásis, extinguen la gorgona. Cuanto rojo piensa Silver, Cuanta plata piensa el extásis. -Ah, mi musa- dice mientras mastica a la gorgona.

Johan vive solo en su estudio. Es pintor. Su obra es desconocida. A los criticos no le interesa. Johan quiere gustar a los criticos. Asi que hoy provará algo nuevo. Basta de rojo. Su amante aún duerme desnuda en la pequeña cama de Johan. Mira sus curvas, le calman, le inspiran. Johan tiene un cuchillo de plata. Johan es Silver, pero aun no lo sabe. Ama a esa chica. Su miseria no le ahoga porque su amada le deja respirar. Pero hoy no hay tiempo para el amor, solo para el arte. Mira su cuchillo de plata, su reflejo es borroso. Una figura familiar. Es el cuchillo con el que mató a su madre. En sus pesadillas aun lo recuerda. Nadie mas lo sabe. Solo el y su cuchillo. El de la vajilla cara.

Su madre lo encadenaba a la mesa del salon cuando Johan se portaba mal. -Niño malo- le decia. Cuando Johan oía esto, se meaba encima. Tenia 9 años, y el dia que cumplió diez mató a su madre. No recuerda nada de su padre. El unico recuerdo de su niñez, es estar encadenado por la noche, temiendo por las sombras que arremolinaban su mente. Eso, y el extásis de matar a su madre. Despues miró el cuchillo de plata, su reflejo borroso le perdonaba.

Johan utiliza pintura plateada para su nuevo cuadro. La plata lo reconforta, pero no ve arte. Quiere arte. Quiere los aplausos de los criticos, quiere comer en restaurantes caros y que se le abran todas las puertas. Vuelve a mirar su cuchillo. Decide fundirlo con fuego. Mientras la plata se deshace, su amada duerme, pero las entrañas de Johan se despiertan, regurgitan pecado y arrepentimiento. El solo queria arte, no queria penitencia. Su reflejo borroso lo habia perdonado. Sus dientes rechinan, mientras el cuchillo se deshace del todo en un pequeño recipiente. Ha llenado el vacio con plata ardiente que rezuma destino. Ondula hipnotica con ganas de tomar una nueva forma. Johan se ahoga en la penumbra, su corazon le oprime, su sien bombea en busca de ayuda en su cerebro. Ah, su amada. Mi musa. Pero esta tan hermosa dormida. Porque despertarla. Sera una sorpresa decide Johan. Se acerca silencioso con la plata en su recipiente y lo vierte en su preciosa cara. La carne se chamusca y se abrasa. Su amada gime de dolor e intenta zafarse del depredador argento que toma la forma de sus curvas. Pero consigue arrancarselo de su piel antes de que forme parte de ella. Johan mira la escena horrorizado, que ha hecho, que ha hecho. Arrepientete de tus pecados. -Niño malo- es lo unico que oye Johan, los labios de su amada se mueven de manera distinta, pero el solo oye esas dos fatidicas palabras. Johan se mea encima, su amada intenta agredirlo. Johan consigue parar el golpe, su musa grita y chilla. - Niño malo- es lo único que oye Johan. No puedo soportarlo, la coge por su gracil cuello y lo aprieta. -Niño malo- sigue oyendo. -Puta..!- Johan le arranca la lengua de un mordisco y la escupe contra su vanal lienzo plateado, su salpicadura roja tiñe de arte la plata. Su amada llora silenciosamente en un rincon del estudio. Johan recoge el pedazo de plata de siniestro parecido a la cara de su musa. Ve su reflejo borroso, este le perdona, los ojos de su sangrante amada no. Quiere perdon, Encierra a su amada en el oscuro armario. La plata le calma. Johan se pierde en su borroso reflejo.

El deforme molde plateado de rasgos femeninos es un exito. A los criticos les encanta. Le dan monedas de plata. La plata genera mas plata, Johan nada en su mar plateado, puede respirar bajo esa plata. Se duerme tranquilo. Pero nunca despierta. Silver es bautizado en la plata del exito y del arte. Abandona el rojo, la sangre de su arte es plateada, Silver deja a Johan durmiendo en el mar brillante. Silver camina sobre el, y se zambulle cuando quiere para sacar a flote nuevas obras de arte. Los criticos aplauden y aplauden y aplauden. Johan sueña con eso. Silver vive de eso. Su musa le inspira siempre que lo necesita.

Silver mira a la gorgona, su amada musa. Pero lo unico que ve son sus restos, los otros restos los saborea, el rojo es dulce. Una explosion de sabor creativo. Silver corre por los pasillos plateados y los mancha de la sangre que tiñe sus dedos. Sinuosas formas recorren gloriosas sus aposentos.
Un lienzo. Ahora lo ve claro, el arte, el arte. Esta claro. Un lienzo, Silver exige un lienzo. En el escupe trocitos de la gorgona. Los esparce por el lienzo. Su extasis se apaga. Silver mira el lienzo. Eso no es arte. Eso es sangre. Eso es muerte. Su respiración se acelera. El dulce rojo se convierte en oprimente asesinato. Silver no es un asesino, es un artista. Hay que limpiar la sangre, hay que limparla. Sino su madre se enfadará, y volverá de entre los muertos para castigarlo. Silver busca desesperado plata. La funde mientras su garganta se seca lentamente. Llena un recipiente de plata y lo lanza contra el lienzo lleno de sangre. La plata pura rezuma una vez mas y tapa el asesinato. Ya no hay sangre. Hay plata. Un lienzo de plata. La mascara plateada de silver no se refleja en el lienzo. La plata no refleja plata. No hay salida. No hay puertas. Silver tiene miedo. Quiere su borroso reflejo, que tantas veces lo ha perdonado, que tantas veces a auyentado el infierno. Pero no lo ve. Silver gime de nuevo desesperado. -Niño malo- resuena en su cabeza. Panico. Intenta entrar en su reflejo. La oscura madre se cierne invisible en cada una de las oscuras esquinas que acechan a Silver. Este choca su cabeza contra el lienzo. La choca una y otra vez intetando entrar. Trozos de su mascara se quiebra, otros se clavan en su cara. De la mascara de plata sale sangre. Que vuelve a chocar contra el lienzo. Este tambien se fragmenta, y entre las hendiduras salpica la sangre de la gorgona. El rojo y el argento repiquetean insistentemente. Silver y Johan sangran arte. Su reflejo se extingue junto a la vida de ambos. La sangre de la mascara y el lienzo ensangrentado se convierten en un amasijo de muerte. De identidad. De pecado. De amor. De arrepentimiento. De salvación. De miedo. De venganza. De arte. Los criticos aplauden y aplauden y aplauden. Los aplausos resuenan en la oscuridad.

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